Notas para la negación de la política

Revisando textos antiguos, se encuentra uno la sorpresa de que la crisis de los partidos políticos en la España actual procede nada menos que de la democracia orgánica que originó la actual allá por la transición. Es decir, hay una crisis sobre una crisis añeja. Así se puede comprobar tras leer un texto de Fernado Savater escrito cuando aún la Constitución era un bosquejo lejano y cuya realidad no representa sino una paradoja – a la que el propio filósofo no es ajeno – que, lejos de resolverse, se enmaraña más. He aquí un añejo manifiesto contra los partidos en plena vigencia.

NOTAS PARA LA NEGACIÓN DE LA POLÍTICA

7.3 … o los parlamentos. En general puede decirse que toda institución políticano se plantea otro objetivo que su mantenimiento y perpetuación

(…)

7.2 Todo lo que se organiza para estar aspira a estar necesariamente. La política es el arte de establecer necesariamente lo necesario, es decir, de conquistar, conservar y manejar la plena capacidad de estar, lo que mejor y más necesariamente puede estar. Poder estar. Poder

7.3 El poder estar de lo que está: el Estado. estará quien más pueda: siempre están los poderosos. (…)

6.3 (…) El poder del Estado es dominio sobre lo que se escapa, retención: obligar a estar a lo que se quiere ir. (…)

6.2 La capital del Estado es el capital (¡atención a alas mayúsculas capitales!). No hay estado no capitalistas, de igual modo que no hay Estados sin poder.

6.1. Se habla sin pudor de Estados de transición de poder popular, de Capital descentralizado, socializado. Son intentos de los políticos para que no se olvide que toda política no trata más que de conquistar, manejar y conservar ese Capital que es la clave del poder estar

5.3 ¿Estado popular? ¿poder popular? ¿Capital popular? Maquiavélicas argucias políticas. Ya Maquiavelo distinguió entre pueblo y la plebe: sólo el primero tiene derechos (…) lo firman quienes acumulan bienes

(…)

5.1 El pueblo es una clase y está dividida en clases que lucvhan entre sí por el poder estar, por el Capital y el Estado. Los plebeyos son desclasados.

4.3 El pueblo vive dos veces: esta vida y la otra, la del más allá. “Perdiraré en mi clase, en mi pueblo, en mi alma”, dicen los creyentes populares

2.2 Pero la política es el reino de la acción, según dicen los políticos y sin una teoría adecuada no puede haber acción.

0.2 Es sinistramente divertido observar cómo en todos los grupos supuestamente anticapitalistas, la organización capitaliza de inmediato un poder que reproduce implacablemente el rostro y las fórmulas del Capital -Estado de que se abomina.

0.1 Dice el político: siempre será necesario un orden. Puede ser. pero si el orden es necesario, será inmanente y no trascendente a lo ordenado, como hoy es el caso. Vayamos de momento contra los órdenes transcendentes, por ver si termina por salir a la luz ese necesario orden inmanente que hoy nos esquiva.

0.0 Despertad. despertemos

Resumido de “La filosofía como anhelo de revolución”, Ediciones Endymimion 1997.

Sobre el Autor